El problema
Hoy no sabés cuánta gente pasa, cuánto se queda ni por dónde circula.
Tus cámaras ven a todos los que entran, caminan y esperan, pero nadie los cuenta ni mide sus recorridos. Lo que no se mide, no se puede mejorar.
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Flujo invisible
No sabés cuántas personas pasan por cada acceso o pasillo, ni a qué hora se arma la aglomeración. Se decide a ojo.
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Personal armado por costumbre
Seguridad, atención y limpieza se reparten por hábito, no según cuándo y dónde se concentra la gente de verdad.
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Nada para medir cambios
¿La nueva señalética funcionó? ¿La promoción atrajo más gente? Sin una medición objetiva, es pura opinión.
CERBERO lo mide por vos, todo el día, todos los días. En el video, la IA sobre una cámara real: detecta a cada persona, sigue su recorrido y cuenta cuántas cruzan la línea.
